4 motivos para pensar en SEO antes de crear tu web

Hace poco leí un artículo en el que resaltaban la importancia de seguir trabajando en una web después de publicada, pues, según comentaban, ese era el momento de ponerse con el SEO y triunfar en los buscadores. Yo no estoy de acuerdo: has de pensar en SEO antes de crear tu web.

Últimamente se viene hablando mucho de una nueva interpretación del SEO que se aleja de la tradicional definición de optimización para buscadores (Search Engine Optimization) y se presenta renovada como optimización de la experiencia de usuario (Search Experience Optimization). Yo me siento totalmente identificada con esa nueva corriente de pensamiento.

Nuestro trabajo debe siempre girar en torno a la estrategia de marketing de la empresa: público objetivo, regiones, idiomas, productos/servicios ofrecidos, imagen de marca, estrategia a medio-largo plazo…

Si esperamos a publicar la web, para solo entonces empezar a pensar en SEO, acabaremos teniendo que hacer una infinidad de costosos cambios internos y externos, que difícilmente conseguirán alcanzar el nivel de calidad de una web que haya sido construida desde cero con mentalidad SEO.

Piensa en SEO antes de crear tu web

 

1. Dominio, ccTLD y hosting

Te recomiendo comprar siempre el dominio de tu web en su versión .com y el ccTLD de tu país de actuación (.es en España).

Si tu actividad va a extenderse a varios países, compra también esos dominios con diferentes ccTLD: .com.br, .co.uk… Incluso si no piensas utilizarlos al principio, o si piensas posicionarte a través de subdominios, compra los diferentes ccTLD y redirígelos, ¡no dejes que la competencia se haga con ellos!

Incluir las principales keywords en el nombre de tu dominio ha sido hasta ahora un importante factor a favor del posicionamiento web y, aunque últimamente ha perdido un poco de fuerza, aún hoy funciona. Sin embargo, no soy una gran defensora de esta técnica, ya que suele acabar con el espíritu de la marca y limita la creatividad.
Lo recomiendo solo para proyectos muy comerciales, con ciclos de vida cortos y que necesitan un retorno inmediato.

Además, cuando sea posible, contrata un hosting dedicado y que esté ubicado en tu país de actuación principal.

 

2. Diseño web

Los tamaños, colores, arquitectura web, la distribución de los elementos en la página… Todos esos factores tienen una gran influencia sobre la experiencia de usuario y deben ser, por tanto, seleccionados cuidadosamente.

Desde el punto de vista SEO, elegiremos un diseño web que respete la imagen de marca, refleje el espíritu que queremos transmitir y atienda a los objetivos marcados: ventas, visitas, registros…

Es importante adoptar esta visión desde el principio, para no acabar publicando una web con un bonito diseño, pero en la que el usuario tiene dificultades para navegar, no encuentra fácilmente el catálogo de productos, no tiene a la vista los botones de llamada a la acción call-to-action, no consigue terminar de leer tus publicaciones debido a una mala elección de colores, tamaños, tipografías…

Para profundizar más sobre este asunto, te recomiendo investigar un poco sobre UX Design, que no es otra cosa que el diseño web tradicional mejorado a favor de la experiencia de usuario, el SEO y el ROI.

 

3. Secciones, menús y taxonomías

Aunque en la fase de diseño ya he comentado el tema de la arquitectura web, esta vez quiero centrarme en lo que se refiere a elegir las secciones, menús y taxonomías. Cuantos más temas y contenidos vayas a ofrecer, más delicado será este punto.

Desde una mentalidad no-SEO, el dueño de la empresa “X” (o el responsable de turno), pedirá a una agencia o programador “Y” que desarrolle su web con tales secciones predefinidas, y éstos así lo harán. El problema es que en ese proceso se han olvidado de lo más importante: el usuario.

Alguien con una mentalidad SEO, estudiará esos términos seleccionados por la empresa, su peso como keywords, los substituirá cuando sea necesario, analizará la conveniencia o no de agruparlos por secciones, colocarlos en el menú principal, valorará su calidad para cada región y público objetivo…

Aplicar la mentalidad SEO a posteriori, supondría costosos y confusos cambios de nombres de sección, menús y taxonomías, además de posibles alteraciones de la arquitectura web.

 

4. Tecnologías disponibles

Que el Flash dificulta gravemente la indexación web es ya algo sabido por todos. Pero existen otras tecnologías y recursos que, si no se usan correctamente, también pueden perjudicar el posicionamiento web: JavaScript, Cookies, Ajax, Single Page Interface…

Dependiendo del objetivo de tu web, el uso de estas tecnologías y recursos podrá emplearse (o no) para más o menos funciones.

Imagina, por ejemplo, una web muy visual, que debe transmitir creatividad, innovación y originalidad. En este caso podemos inclinarnos por técnicas como la de esta felicitación de año nuevo estilo Single Page Interface. Este formato no se recomienda cuando necesitamos indexar diferentes páginas y secciones, pero en una web como la del ejemplo, esta elección fue sin duda la más acertada. Como no podían hacer SEO sobre los contenidos, para alcanzar los objetivos de posicionamiento utilizaron la técnica de SEO off-page conocida como Linkbuilding, ¡y les fue muy bien!

Si los desarrolladores de ese proyecto no hubieran tenido mentalidad SEO desde el principio, nadie habría visitado su página y no habrían cosechado el éxito que finalmente consiguieron.

SEO entendido como Search Experience Optimization

Piensa ahora en otro ejemplo: una web multilingue que queremos que Google indexe en todas sus versiones. En este caso, en lugar de usar una Cookie para personalizar el idioma en cada página como se hacía antiguamente, optimizaremos la arquitectura web y la estructura de URLs, creando versiones íntegramente traducidas para cada idioma y país, y limitando drásticamente el uso de Cookies, por ser un elemento al que los mecanismos de búsqueda no tienen acceso.

Si estas consideraciones no hubieran sido hechas desde el principio, imagina el volumen de trabajo que supondría alterar la web una vez publicada, para redefinir toda la gestión de idiomas y países, estructura de URLs, traducciones de elementos internos…

 

Conclusión

Como puedes ver, es fundamental empapar tu proyecto web de mentalidad SEO desde el principio. No solo reducirás costes y ahorrarás tiempo en alteraciones, sino que además ofrecerás una mejor experiencia de usuario a tus visitantes, mejorando los ratios de conversión que se traducirán en un mayor ROI para tu empresa.

¿Qué otros motivos conoces para comenzar a pensar en SEO antes de crear tu web? Cuéntamelo en los comentarios y compártelo con tus contactos a través de Facebook, Twitter, Google+ y LinkedIn.

¡Gracias!

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